miércoles, 15 de junio de 2016

ESI, Equidad de Género y Diversidad Sexual


Género y diversidad: se trata entonces de cómo enfocamos la cuestión de lo igual y lo distinto en las escuelas.
También se busca:
  •         Comprender y diferenciar conceptos claves en relación al género y la diversidad sexual.
  •           Conocer cómo aborda estos temas los materiales del Programa ESI.
  •         Reconocer la preceptiva de género




El  género era y es, ante todo, un modo de clasificación. Por ejemplo: cuando decimos que tal música es de un género específico, o cuando hablamos de géneros literarios, o que tal película es del género de terror, estamos diciendo que hay un modo de clasificar las cosas, y por lo tanto, si las clasificamos, es porque estamos designando una diferencia.
Género, es entonces, un sistema y un modo de clasificación de las diferencias.

Equidad de género

El concepto de equidad de género es una invitación a mirar nuestras relaciones y acciones, reconociendo que históricamente las mujeres fueron discriminadas y/o no reconocidas en pie de igualdad en relación a los varones, y que nuestras acciones deben apuntar a tratar de disminuir esas inequidades.
Y así es como  se reproducen diversos modelos de ser varón y de ser mujer, que se basan en estereotipos, es decir, en imágenes prefijadas, a veces caricaturizadas, muy simplificadas de lo que debería ser un varón y lo que debería ser una mujer.
 Trabajar por la equidad de género quiere decir hacer que esas ideas, posiciones sociales, roles en la sociedad sean cada vez más igualitarias, sobre todo en las relaciones varón-mujer.
¿Cómo aparece el reconocimiento de género en la ESI y en la propuesta curricular que hacemos en los Cuadernos de ESI?
Respetar la diversidad
 Se trata de una experiencia educativa novedosa, que busca generar un espacio más amigable para personas trans, que posibilite retomar y continuar sus estudios. Recientemente, la revista del Ministerio de la Educación, “El Monitor” publicó una nota que cuenta esta experiencia pedagógico-institucional con mayor detalle.

Es importante distinguir los siguientes conceptos:

¿Qué es la orientación sexual? Se trata de la atracción emocional, sexual y afectiva que sentimos por otras personas. Las personas heterosexuales son aquéllas que se sienten atraídas por personas de sexo diferente al propio. Las personas lesbianas y gays se sienten atraídas por personas de su mismo sexo (se llama lesbianas a las mujeres que se sienten atraídas a otras mujeres y gays a los varones que se sienten atraídos por otros varones), las personas bisexuales sienten atracción por personas de uno u otro sexo.
 ¿Y la identidad de género? la identidad de género tiene que ver con la vivencia interna e individual del género tal como cada persona la siente, la cual puede corresponder o no con el sexo asignado al momento de nacimiento. Se denomina personas trans a quienes tienen una identidad de género que no coincide con el sexo biológico asignado en el nacimiento.

 Es posible considerar a la escuela como una institución social estrechamente involucrada en la producción y reproducción del imaginario social genérico; y a la sexualidad, como el terreno político por excelencia donde se disputan los sentidos en torno a qué un hombre o una mujer sean o deban ser, legitimando unos modos de existencia en detrimento de otros. Nos proponemos aquí reflexionar acerca de la construcción de identidades genéricas, presentando una articulación posible entre las nociones de "sexo" y "género" desde la teoría feminista y señalando alguna inquietud sobre el papel que juega la escuela en la re-creación de estas identidades.

Esto interpela a la escuela en tanto institución productora y reproductora de un discurso  pedagógico que reconoce ciertos "tipos" de sujetos en detrimento de otros. Por ello, la escuela tiene gran importancia en la reproducción del orden existente o en la producción de alternativas posibles en general, y en lo que hace a identidades sexuales en particular. Tanto la educación informal (familia) como la educación formal (escuela) están absolutamente implicadas, sistemáticamente en cada una de sus reiteraciones, en la configuración de aquello que será reconocido como aceptable o inaceptable, "normal" o "patológico". La propuesta de desnaturalizar la identidad sexual, de no tomar como un dato "natural" el dimorfismo sexual, implica la renuncia a la reivindicación de la normalidad (sin el suelo discursivo que la invocación a la naturaleza proporciona, el binomio normal/patológico pierde su fuerza), y el compromiso de "radicalizar" la vida democrática, generando reconocimiento para esas experiencias y malestares que aún no tienen nombre pero que existen y son reales.

Tal vez, flexibilizar los límites, tensar la democracia y ponerla a prueba sean prácticas posibles de generar cuando la escuela se transforma en una comunidad de indagación; es decir, en una práctica social que se autogenera con la participación de todos/as sus miembros, donde los/as participantes examinan sus propias ideas y las ajenas, mediante la escucha y la cooperación.

Que la escuela se convierta en una comunidad de indagación, supone que la escuela es capaz de crear las condiciones de posibilidad para que emerjan y entren en juego las diversas formas de existir, las diversas formas de búsqueda personal y social. Finalmente, se trata de apostar por una comunidad educativa más inclusiva que expulsiva.

                       

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